viernes, 15 de septiembre de 2017

¿Sabes cuál fue el primer rock en lograr disco de oro?

Se trata de Rock around the clock rock "alrededor o al
compás del reloj" de Bill Halley y sus Cometas. Una canción estridente, irreverente, rompedora y en la que se acepta, más bien se pide, hacer toda clase de marabalismos no solo a los bailadores, sino también a los músicos. Fue escrita en 1953 pero la Casa disquera de Los Cometas (grupo que
había comenzado como folk, con sus guitarras de doce cuerdas,mandolina blue grass y banyo) se había negado a grabar semejante
esperpento de salvajismo ruidoso y letra intrascendente. Pero al cancelar el contrato Billy se unió a Decca y abandonó de forma definitiva el atuendo vaquero y todo lo que imlicaba, para entrar de lleno al nuevo ritmo, llegando los músicos a convertirse en unos auténticos ginnastas del rock an roll y al fin, en mayo de 1954 pudo ser grabada. El caso es que apenas llegó a aparecer en el número 36 de la cartelera Bilboard por solo dos días.
todo hubiese quedado ahí si Halley no hubiese enviado el disco a un amigo en Holywood para ver si podía entrar en una película, y en efecto, fue pedida para banda sonora de The black board jungle en español "Semillas de maldad" acerca de la delincuencia juvenil en los liceos y el esfuerzo de un profesor por revertir esa situación. De allí en adelante la historia fue diferente.

Rock around the clock es el tercer sencillo más vendido de la era del rock y el primero en alcanzar disco de oro, con más de treinta millones de copias vendidas y que abrió las compuertas para la avalancha que se precipitaría sobre el público en los nombres de Jerri Lee lewis, Litter Richars y Elvis Presley
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Fuente: www.curiosono?
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La canción:
https://www.youtube.com/watch?v=ZgdufzXvjqw 

miércoles, 16 de agosto de 2017

El día siguente. Radiografía del Holocausto Nuclear

Si hay alguien, además de Dios, a los que tenemos que agradecer el estar vivos en este momento, es a los realizadores de la película "El día después" o "El día siguiente" The day after, de 1983 ¿Estoy
exagerando?...Puede que si, porque en realidad los procesos históricos son la suma de múltiples, grandes y pequeñas circunstancias, pero el arte juega su papel y esta  no fue la primera ni se á la última película apocalíptica pero ¡cómo influyó!


En los años 80ta en plena guerra fría y luego del éxito de la película Síndrome de China donde se narran los sucesos
derivados de un accidente nuclear, los estudios ABC deciden armar una miniserie (que luego se comprimirá para formato cine) que relate los efectos de un intercambio nuclear como el que todos esperaban. Para eso fue llamado Nicholas Meyer ("Los pasajeros del tiempo" y las entregas 2 y 6 de Star Trek Viaje a las estrellas) 

La película comienza con un avión sobrevolando el Medio oeste noeteamericano con sus paisajes bucólicos, sus graneros, las vacas los potreros, las bastas praderas sembradas de cereales, las ciudades dispersas entre ese gigantesco medio rural, en fín, todo aquello que por tan
familiar olvidamos que da forma a lo que llamamos "civilización", hasta que nos damos cuenta que el avión no es más que el comando aéreo automátizado que asumiría la salida de misiles de tierra mar y aire desde su computadora cuando el comando central en tierra sea hecho polvo, de hecho, cada uno de los
pilotos, en caso de luz roja debería colocarse un parche de pirata en uno de sus ojos considerando que la luz de una explosión en su radio de visión los dejaría ciegos, de forma tal que se cambiarían el parche para el ojo dañado y seguir viendo por el otro.
La trama se desarrolla
alrededor del poblado de Lawewnce a pocos kilómetros de la ciudad de Kansas y es el foco debido a que es allá donde está el mayor silo de misiles en tierra de los Estados Unidos. Los personajes son los más disímiles y representativos de la sociedad moderna,
aunque alejados de los líderes y los políticos, más bien digamos que son el ciudadano "de a pié" como decimos en Venezuela: un médico, dos estudiantes universitarios, un soldado y una familia del medio rural, cada uno con una trama

distinta y sus problemas cotidianos, unos mayores que otros pero presentimos que, comparado con lo que se está gestando sus problemas en realidad son la felicidad misma. Esto se comprueba con el escalofrío que da el presenciar la salida de las ojibas nucleares y saber que en cuestión de horas, las que salieron del otro lado del Mundo estarán llegando sobre tu pueblo, y los tuyos.
La película  tiene una fuerza documental tan realista que su exibición provocó alteraciones sociales a nivel mundial, incluso fue prohibida en algunos países. Por eso insisto en
que de alguna forma debe haber contribuido a que en cosa de un lustro, la llamada "Guerra fría" se comenzara a desmantelar con la caída del Muro de Berlín. De hecho, en la misma hay una mención a lo que se llamó "La crisis de los cohetes cubanos" en 1963.
¿Se trata de una amenaza conjurada?...Es lamentable admitir que no es así, es más, la combinación de un megalómano obtuso
en Corea del Norte, con un guerrerista obstinado en la Casa Blanca vuelven a retomar el tema con mucha fuerza. Por eso es que no está de más volver sobre esta aterradora e inquietante película que nos avisa hasta dónde pueden llegar los llamados "juegos de guerra".


Trailer:


miércoles, 12 de julio de 2017

Regreso a Cold Mountain ¿nostalgia por la tierra o por el amor?



Para Mayte Alayón

Antes de abordar el tema quiero indicar que me resulta inevitable no hacer comparaciones y extrapolaciones con "Lo que el viento se llevó" debido a que las tramas se desarrollan en la misma época conflictiva y en consecuencia
tocan los mismos problemas. Sin duda habrá quien diga que !Lo que el viento

se llevó no tiene comparación! Pero lo que hago acá es algo netamente técnico, no obstante subyace la idea de que el solo hecho de la comparación, habla muy bien de la que vamos a comentar sin reducir en un ápice a la cinta
inmortal de 1939.

Cold Mountain (2003) está basada en la novela homónima de Charles Frazier publicada en 1997. El autor se crió en las montañas de Carolina del Norte escuchando las historias sobre la Guerra de


Secesión que habían transmitido a la familia su tatarabuelo y su tataratío, el auténtico W.P. Inman, un soldado confederado que recorrió 480 kilómetros a pié desde un
hospital de Virginia.
El libro cautivó a lectores de todas las edades y Newsweek lo calificó de “magnífica y genuina saga romántica que rebasa las cotas más altas de la literatura”. The Raleigh News & Observer lo describe como “lo más cercano a una obra de arte dentro del panorama de la narrativa estadounidense actual”. La

novela se mantuvo durante más

de cuarentaicinco semanas en la lista de libros más vendidos del New York Times, fue galardonada con el Premio National Book en la categoría de libros de ficción y, en la actualidad, forma parte del programa de literatura de colegios y universidades de Estados Unidos.

Historia de lo más
romántica en el entendido que hace culto a ese amor contemplativo  que dio nombre a una época y hasta a una cultura, "el romanticismo", lo que se resume en la

expresión: quieres volver a un sitio o quieres volver a alguien. He aquí una diferencia crucial con la novela de la
Mitchel, donde también hay amor pero de una forma más pragmática, digamos que más moderna, donde se termina dándole una patada al romanticismo.

Cold Mountain es una visión  descarnada de la guerra. En ella se evidencia la capacidad tecnológica del ejército del norte, en el sitio y asalto a la fortaleza de Petersburg conocida como La batalla del
cráter. Organizada luego de que los unionistas cavaran una mina por debajo de las líneas confederadas,  y la sembraran  con cargas masivas de

pólvora, que hicieron detonar en la  madrugada.

La explosión barrió una gran extensión de las defensas confederadas y causó un cráter, pero esto  lo que hizo fue convertirse en una trampa para las propias tropas de
la Unión, pues al iniciar la carga de infantería, quedaron atrapadas dentro del cráter que ellos mismos habían originado, siendo muy difícil la escalada, mientras que los soldados rebeldes, que ya habían pasado la etapa de conmoción, estaban reaccionando desde el borde del
cráter hacia los atacantes agolpados en el fondo. Ya se
podrán imaginar la carnicería. 

El cráter puede ser visitado hoy en día y en números redondos, posee cincuenta metros de largo   


diez de profundidad. Sin duda un botón de muestra de la que fuera la guerra civil (la menos civilizada de las
guerras)La guerra también nos permite avistar la solidaridad a ultranza de los aldeanos de una misma comarca (algo muy romántico también) pero sobre todo el desgaste y el hambre en las comunidades tras retaguardia y como las autoridades locales aprovechan su

posición para causar desmanes contra la población civil, algo que a pesar de ser tomado en cuenta en "Lo que el viento se llevó" no está expuesto con la saña que se presenta en Cold Mountain.

Una de las pocas fallas de Could Mountain está en las
escenas previas a la declaración de la guerra que representó el asalto al fuerte 

Sunmer, donde aparecen unos algodonales cosechados por mano de obra

esclava. Pero ese asalto fue en abril de 1861, temporada en
que no se colecta el algodón sino que se prepara la tierra y se siembra. Es bueno acotar que Selnick estuvo a punto de caer en este error histórico hasta que lo convencieron de que en ese momento no había cosechadores en campo. Por cierto en ambas películas la referencia a la esclavitud es convenientemente soslayada.

Algo importantísimo en el film que nos ocupa, es la nostalgia y cierto sentimiento contradictorio entre la alegría y la tristeza por el terruño, eso que, a decir de los lusitanos -y que no tiene traducción- es llamado saudade  y que en esta película es algo muy marcado evidenciado en las palabras de un soldado agonizante: Te

gané, ya estoy regresando a Cold Mountain.


La música es algo que no podemos dejar por fuera, de hecho es parte inherente representada por un grupo de fujitivos con violín, banjo y mandolina al estilo blue grass, esta última interpretanda por Jack White, quien hace uno de los papeles. Resulta curioso que se trata de un rockero, vocalista y guitarra de la banda The White Stripes y que en
esta película lo hace muy bien con la mandolina. El country de la banda sonora es muy suave para mi gusto , pero country al

fin, algo que se agradece aunque entiendo que con una situación como  la narrada la cosa no estaba para una música más recia. 

De ellas no pueden dejar de oir

Wayfaring stranger  "Peregrino y extranjero" (1) una pieza tradicional interpretada en las iglesias y en los funerales que
ya se pueden dar cuenta de la carga de nostalgia que lleva.

Película muy larga pero donde su juego de segmentar los planos temporales

 hace que gane la atención del espectador. Además alienta el amor a la tierra que cada uno de nosotros conoce pero que en la literatura se le puede llamar Ítaca, Tara, Doce Robles o Macondo. Pero, seamos sinceros, no es
solo esto sino lo interesante de la trama que no decae en ningún momento. Una obra digna de disfrutarse con todo el tiempo que se pueda. No sé hasta qué punto el hecho de haberla visto  en mayo del 2017 en una Venezuela convulsa y con su sociedad civil bajo amenaza, tenga para este servidor implicaciones muy personales, aun así la recomiendo. 
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 Fuentes:
www.anatomiadelahistoria.com

www.artepochoclero.blogspot.com www.mejoresescenas.blogspot.com 
www.labutaca.com



Ganadora del Oscar  Mejor Actriz de Reparto (Renée Zellweger)



Nominada a 6 Oscar  Mejor Actor (Jude Law)  Mejor Montaje, Mejor Fotografía, Mejor Banda Sonora, Mejor canción (T Bone Burnett, Elvis Costello (Scarlet Tide)) & Mejor canción (Sting (You Will Be My Ain True Love))  



(1) Para oir "Pobre peregrino y extranjero" con subtítulos,
recomiendo el enlace de la película Alabama Monroe: https://www.youtube.com/watch?v=uLAQ88RrcvM

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Trailer:
https://www.youtube.com/watch?v=t7OQIn7Yuvc 

Ficha técnica:
Dirección: Anthony Minghella.
País:
USA.
Año: 2003.
Duración: 155 min.
Interpretación: Jude Law (Inman), Nicole Kidman (Ada Monroe), Renée Zellweger (Ruby Thewes), Eileen Atkins (Maddy), Brendan
Gleeson (Strobod Thewes), Philip Seymour Hoffman (Reverendo Veasey), Natalie Portman (Sara), Giovanni Ribisi (Junior), Donald Sutherland (Reverendo Monroe), Ray Winstone (Teague), Kathy Baker (Sally
Swanger), James Gammon (Esco Swanger), Jack White (Georgia).
Guión: Anthony Minghella; basado en el libro de Charles Frazier.
Producción: Sydney Pollack, William Horberg, Albert Berger y Ron Yerxa.
Música: Gabriel Yared.
Fotografía:
John Seale.

Montaje: Walter Murch.

Diseño de producción: Dante Ferretti.
Dirección artística: Pier Luigi Basile, Luca Tranchino, Cristian Niculescu y Maria Teresa Barbasso.

Vestuario: Ann Roth y Carlo Poggioli.